Casa Amatller

Antoni Amatller Costa nació en Barcelona en 1851, en el seno de una familia de chocolateros. Se convirtió en un representante de la burguesía ilustrada catalana del cambio de siglo, surgida de la Renaixença y que entre otras cosas hizo posible el modernismo gracias a su mecenazgo. Se casó con Cándida Cros Circuns, y tuvieron una hija, Teresa Amatller Cros. El matrimonio se separó, y tal como se especifica en los capítulos de separación, Teresa iría a vivir con su padre a la edad de 7 años. Antoni Amatller no se volvió a casar nunca. Cándida se fue a vivir a Italia y cuando enviudó en 1910 se volvió a casar. Su hija Teresa nunca perdió el contacto con su madre.

La familia Amatller era oriunda de Molins de Rei. El abuelo de Antoni Amatller, Gabriel Amatller, se trasladó a Barcelona a finales del siglo XVIII e instaló su pequeña industria artesanal en una casa alquilada en la calle Manresa, en el barrio de Santa María del Mar. Se conservan facturas fechadas de 1797 que dejan constancia de esta actividad. La ocupación napoleónica obligó a muchos industriales a abandonar Barcelona; Gabriel Amatller continuó la producción temporalmente en Agramunt, y una vez terminada la Guerra de Independencia (1808-1814), volvió a la ciudad y compró la finca de la calle Manresa. Sus hijos, Antoni Amatller Ràfols (1812-1878) y Domingo Amatller Ràfols (1814-1877), fueron la segunda generación de chocolateros. Crearon la sociedad Amatller Hermanos, que ampliaba el negocio con el comercio de frutos coloniales, para poder asegurarse el suministro de las mejores selecciones de cacao, azúcar y vainilla para fabricar chocolate. Barcelona todavía era una ciudad dentro murallas donde ya se respiraban los primeros síntomas de la Revolución Industrial, que modernizó la ciudad con el comercio marítimo o la llegada del tren, entre otros. Esto hizo que las primeras fábricas se situaran dentro murallas, en la falda de Montjuic.

Antoni Amatller Costa (1851-1910)

 

 

 

Antoni Amatller Costa (1851-1910), hijo de Antoni Amatller Ràfols, fue el sucesor de la fábrica de Chocolates Amatller. A los 19 años, recién casado, su padre y su tío lo enviaron de viaje de formación al extranjero, donde visitó las principales fábricas de chocolate suizas y francesas, a fin de que se preparara para hacerse cargo del negocio. Hizo construir, en 1878, una nueva fábrica en Sant Martí de Provençals, con la maquinaria alemana y francesa más moderna: incorporó a la empresa técnicas publicitarias para ampliar su mercado; fue un fotógrafo-viajero que recorrió Marruecos (1903), Estambul (1905) y Egipto (1909) realizando fotografías, además de participar en concursos internacionales de fotógrafos amateurs, y también fue un importante coleccionista de vidrio arqueológico, que hoy se conserva en la Casa Amatller.

 

 

 

Teresa Amatller Cros (1873-1960)

 

 

Teresa fue fruto del matrimonio entre Antoni Amatller y Cándida Cros Circuns. Nunca se casó y, por lo tanto no tuvo descendencia. Su padre había escrito una cláusula en su testamento donde se especificaba su voluntad de que la casa y las colecciones Amatller pasaran al Ayuntamiento de Barcelona para abrir el Museo Amatller si Teresa moría sin descendencia. En consecuencia, en 1942, Teresa decidió crear la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico y pidió a Josep M. Gudiol Ricart la redacción de un proyecto básico para la nueva fundación. Éste, en la solución adoptada por la filántropa y coleccionista estadounidense Helen Clay Frick (1888-1984), hija del magnate del acero y el carbón Henry Clay Frick (1849-1919), que había creado en su residencia de Nueva York, la Frick Art Library junto a la Colección Frick. Gudiol propuso la Fundación Amatller, yo que conocía bastante bien la Colección Frick al haber trabajado durante seis meses en 1930. La Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico nace con dos finalidades: por un lado, la conservación de la casa y las colecciones, y por el otro, la propulsión de la investigación de la historia del arte a través del Instituto Amatller de Arte Hispánico.

 

 

Josep Puig i Cadafalch

 

Josep Puig i Cadafalch nació en Mataró el 17 de octubre de 1867 y murió en Barcelona en 1956. Fue arquitecto, historiador del arte y político catalán. Defendió su país con gran esfuerzo con la finalidad de verlo nuevamente en su máximo esplendor. Realizó estudios sobre la lengua, la ordenación jurídica y la política de la Edad Media en Cataluña. Se especializó en arte románico sobre el que publicó obras que le concedieron fama internacional.  Fue promotor de las excavaciones de Ampurias a partir de 1908.
Hijo de Joan Puig Bruguera y Teresa Cadafalch Borgunyó, estudió en el Colegio de Santa Ana de los Escolapios de Mataró. La familia se dedicaba a la producción de telas en Mataró. Desde su juventud empezó a hacer colaboraciones literarias donde ya se apreciaba su sentimiento patriótico. Puig i Cadafalch interpretó la necesidad de conocer la historia del país para poder crear un relato nacional que pudiera enfrentarse al centralismo vigente.

 

 

 

«¿Ha muerto aquella raza que un día me engendró?
¿De los Berenguers y Jofres, ni uno solo ha quedado?
¿Han mort ya todos los Jaumes que un día me contemplaron?
¿Y las barras catalanas, qué relámpago las ha roto?»

 

 

 

 

 

El interés de Puig i Cadafalch por la historia, las artes y las ciencias lo llevó, en 1883,  a estudiar arquitectura en la Escuela Provincial de Arquitectura. Al mismo tiempo cursó ciencias fisicomatemáticas en la Universidad de Barcelona. Como estudiante se implicó en política entrando a formar parte del Centre Escolar Catalanista, la sección estudiantil de Centre Català de Valentí Almirall. Aquí conoció a grandes personalidades del  catalanismo político como Enric Prat de la Riba y Francesc Cambó.
Se doctoró en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1889 en Madrid, y en 1891 terminó sus estudios de arquitectura en Barcelona.  Recibió la admiración del director de la escuela, Elies Rogent y de su profesor Lluís Domènech i Montaner.

Una vuelta por la Casa Amatller

 

La Casa Amatller es una remodelación del arquitecto Josep Puig i Cadafalch entre 1898 y 1900. La casa ya existía, era un edificio construido en 1875 por el maestro de obras Antoni Robert y conocida como Casa Martorell. Un edificio de tres pisos, de estilo neoclásico propio del Plan Cerdà. Antoni Amatller compra el edificio en 1898 y le encarga a Puig que le haga una remodelación. Puig i Cadafalch intervino específicamente en la reforma de la fachada, planta noble, el vestíbulo, los espacios comunes (escalera de vecinos y patio de luces), y el estudio fotográfico en el hastial de la casa. Puig i Cadafalch inició su proyecto con varios bocetos de la fachada que hoy en día se conservan en el Archivo Nacional de Cataluña y que se encontraron entre aquellos que Puig escondió en su casa durante la dictadura. La fuerte personalidad del propietario e intereses propios se ven reflejados en el trabajo del arquitecto.

 

Fachada y vestíbulo

Puig romperá la homogeneidad sugerida por el Plan Cerdà con su propuesta, no sólo porque el edificio excedía la altura permitida por el Ayuntamiento de Barcelona, sino por la utilización de diferentes materiales que dieron color a la fachada: cerámica, hierro , esgrafiado, vitral … En el majestuoso vestíbulo de la Casa Amatller destaca la gran claraboya de Espinagosa que permite la entrada de luz natural, así como la escalera principal realizada en mármol que da acceso al piso principal.

 

 

 

 

Comedor

Situado en la zona más cálida de la casa y con salida al patio de manzana. Los suelos son de mármol y el mobiliario obra de los hermanos Salat, tiene un aspecto medievalizante. El techo con vigas de madera nos traslada a una época pasada. Destaca la majestuosa chimenea con una alegoría al comercio entre Europa y América, obra del escultor Eusebi Arnau, y que hace referencia al oficio de chocolatero del propietario.

 

 

 

Salón y dormitorio de Antoni Amatller

 

 

El salón de la casa Amatller expone parte de la colección de vidrio Amatller expuestas en unas vitrinas que también fueron diseñadas por el mismo Puig i Cadafalch. Está iluminado por una gran lámpara central y presidido por un busto de Antoni Amatller realizado por el escultor Eusebi Arnau. Sobre la puerta del dormitorio podemos ver una segunda definición del propietario, integrada por una alegoría del coleccionismo, flanqueada por una garza con una bolsa del dinero y un par de lechuzas que simbolizan, respectivamente, el control estricto de la economía y la vigilancia constante.

 

 

Dormitorio de Teresa Amatller

 

 

 

Sobre la puerta del dormitorio podemos ver una alegoría a la feminidad, acompañada de de un gatito con ovillos, en referencia a la salita de labor contigua, y un perro que promulga los valores de fidelidad. El mobiliario del dormitorio y la salita de labor son obra del ebanista Gaspar Homar.

 

 

 

Despacho

 

 

 

El despacho se encuentra en el centro del piso principal, y se puede acceder desde la puerta principal y desde la puerta de vecinos. Era el lugar donde Amatller probablemente recibía las visitas y donde se podía concentrar para trabajar. Destaca el techo, uno de los más trabajados de la casa, donde Puig combinó el esgrafiado con la cerámica policromada y la vidriada, recubriendo y decorando las vigas.

 

Evolución de la Casa hasta nuestros días

 

En 1942 Teresa Amatller Cros encarga a Josep Gudiol la creación de la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico con una doble finalidad: la conservación de la casa Amatller y sus colecciones; y la propulsión de la investigación del arte hispánico. La Fundación estaría regida por un patronato.

El primer objetivo, se ha cumplido desde la muerte de Teresa Amatller en 1960 hasta la obertura de la Casa Museo Amatller en marzo de 2015. Para la segunda finalidad se creó una biblioteca que hoy contiene aproximadamente unos 30.000 volúmenes de arte español y una fototeca con más de 350.000 fotografías del patrimonio español. Para dotar el archivo fotográfico, Teresa Amatller compró el Archivo Mas. Adolf Mas fue un fotógrafo que trabajó la fotografía documental e hizo expediciones por toda España fotografiando patrimonio. Años más tarde se adquirieron los archivos de otros fotógrafos que permitieron ampliar el fondo.

Fuente:  casessingulars

  • Fecha – 01/05/2021
  • Escrito por – Haider Ali

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